Projets de mariage.

Organizar una boda es siempre una locura pero más si hay que hacerlo en menos de un mes, los novios están domiciliados en Barcelona y el enlace se celebra en los días de vacaciones. El papeleo, las distintas normas sobre regímenes, cuadrar fechas, el banquete y otros extremos típicos de este tipo de eventos. 
A pesar de ser un enlace íntimo tratamos de darle a los novios un día especial dentro de lo posible. Una de las sorpresas que les esperaban era el coche que les llevaría al Ayuntamiento, donde tuvo lugar la ceremonia civil: un Ford que databa de los años 30 que causó sensación tanto en los novios como en la gente ajena al evento que lo veía pasar. 
La ceremonia finalmente tuvo lugar en la plaza del Ayuntamiento, aprovechando el día de sol que nos acompañaba bajo un viejo roble. 
La madrina vistió un precioso vestido en tono morado, de escote pico y cola, adornado por un fajín de lazos en tono más claro. El clutch en forma de concha y un tocado realizado personalmente para ella por Loly Budiño (que también me ayudó a mí con el Canotier). El maquillaje en tonos neutros. Como toque, un collar de cristales de colores que coloqué de manera que cayese a lo largo del escote posterior.
La novia optó por un vestido poco convencional de escote asimétrico y tonos que mezclaban el blanco y el granate. Los zapatos de Lodi y aderezos de Tous. Como algo prestado, un reloj de brillantes que pertenecía a su futura suegra. El algo azul, una liga. El maquillaje en tonos rosas y labios granates. Y como peinado un precioso semirecogid que adorno con flores a juego con el vestido. El ramo, siguiendo los tonos de vestido, se realizó con orquídeas y rosas rojas, recogidas en un lazo de gasa blanco y alfileres de cabeza de perla.
El novio por su parte, haciendo un guiño a los colores llevados por su compañera, llevaba una corbata de toque barroco en tono granate.
Mi chico por su parte, eligió un traje de Zara en azul que compaginó con camisa blanca, zapatos de media punta de Clarks en negro y una pajarita en tonos verdes y azules de Jack & Jones que daba la nota de color y diversión al outfit.
Finalmente destacar otro de los momentos tiernos de la ceremonia: el momento de intcambio de anillos. En una boda donde el novio es veterinario y la novia peluquera de perros, era imposible que los animales no tuviesen cabida. De esta manera, sus queridas perritas fueron las encargadas de llevar las alianzas. 
Por último los recuerdos de un día tan especial fueron portados en la cesta de Zara home que ya habéis podido ver aquí, adornada al efecto con lazos de gasa en tonos blancos y granates.
Espero que os haya gustado este post, un poco distinto a lo habitual, dónde os muestro pequeños tips e ideas de organización de una ceremonia familiar con muchas notas DIY.
Y... QUE VIVAN LOS NOVIOS!




















4 comentarios:

  1. que guapos todos!! madre mia jejeje

    Iria Bermudez Piñeiro

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  2. Ai que lindos los perritos de boda jaja.
    Tu ibas guapísima,
    muchos besos.

    http://lamodanoentiendedeleyes.blogspot.com.es/

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  3. Qué vivan los novios!!!!!! Guapos!
    Besos
    https://www.bloglovin.com/blogs/donkeycool-4487669/

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  4. Muy bonitas las fotos y el coche muy original. Besos

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